Crítica: El Hobbit, la desolación de Smaug


Bueno pues tras releer el Hobbit, digo que la segunda parte como película estaba bien, como adaptación, pésima.

Primero, se saltan la parte de la presentación de los enanos a Beorn, mal, muy mal Peter Jackson, tienes 3 películas para adaptar un libro de 283 páginas y te saltas cosas, mal vamos.

Segundo, el paso por el Bosque Negro, corto, muy corto, apenas se han molestado en representar nada, la oscuridad, la caída de Bombur al río negro, las hogueras élficas, la desaparición de Thorin, y el hecho de que los elfos no los libraron de las arañas, sino que simplemente les capturaron.

La entrada de Legolas y Tauriel simplemente fue para darles pie, como parte de la historia, aunque no aparezcan en el libro.

Por otra parte está Gandalf, con sus misiones secundarias, que está bastante bien representado, ya que quieren que esta película cuente también los hechos que llevan hasta “El señor de los anillos”.

La estancia en el palacio del rey elfo también la hacen corta, se supone que se están ahí una temporada, pero en la película es como si solo hubiesen esta apenas unas horas.

Después, en la salida de los barriles, primero, van tapados, segundo nadie los persigue y llegan sin apenas incidencias a la ciudad de lago. La herida de Kili, que no existe en el libro, la historia de amor con la elfa para intentar enganchar más público, otra cosa que tampoco existe.

La entrada a la ciudad no la hacen escondidos, entran por las puertas presentándose a los guardas, y les dan una buena acogida. Les dan casa, comida, ropa y armas. Permanecen allí cuanto menos quince días, no un par de días como se hace suponer en la película.

En la entrada a la ciudad enana, cuando golpean la puerta oculta con las armas deberían hacerse astillas en sus manos. También está el hecho de que no es la luna lo que indica la cerradura, sino el último rayo de sol.

Cuando Bilbo entra en la ciudad enana, hace una visita en la que coge un copón y sale corriendo al oír a Smaug, después este se despierta y tienen que meterse todos en la grieta porque sale a buscarlos y luego vuelve a su guarida.

Más tarde hace otra visita, en la que el dragón se despierta y le huele, pero no le ve, porque lleva el anillo, que no se quita delante del dragón, y conversa con este. Ahí es donde Bilbo descubre el hueco en el pecho de Smaug, la visita de Bilbo es lo que hace que el dragón vaya a atacar la ciudad.

Todo la lucha de los enanos dentro de la ciudad enana no está en el libro, se lo han inventado.

Cosa buena, Gandalf, que hace más de mago en estas películas que en el señor de los anillos.

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